Fea actuación
Estimo que el calificativo de ‘feo’ es
el que más calza a la actuación de la
economista Wilma Salgado en torno a la actitud del ex
presidente doctor Gustavo Noboa, de solicitar asilo
político, objetando tal decisión y llegando
al colmo de llamar la atención al Gobierno de
la República Dominicana, por haberlo concedido.
Aquí cabe recordar el viejo dicho popular ‘“se
le han subido los humos”. No, señora Salgado,
sus atribuciones no incluyen asumir acciones que corresponden
a otras instituciones como la Superintendencia de Bancos,
la Comisión de Control Cívico de la Corrupción
y la Contraloría General del Estado. Su actitud
primera y gratuita en contra del ex presidente Noboa
es reprochable, pero más reprochables son sus
aclaraciones posteriores, pretendiendo justificarla.
Aquello de que ha actuado de esa manera porque quería
verificar la sospecha de que tal vez el ex presidente
estaba relacionado con tal o cual empresa es simplemente
repudiable. No es bueno actuar por sospechas, pues si
fuera, yo me permitiría sospechar que la economista
Salgado se ha contaminado con sus nuevas relaciones
surgidas al destaparse la olla en la que se encontraban
Emelec y Electroecuador, gracias a don Miguel Lluco
y el regionalismo y racismo que su presencia motivó.
Aclaro desde luego, que mi comentario no pretende juzgar
la actitud tomada por el ex presidente Noboa, como tampoco
la de la economista Wilma Salgado dentro del ámbito
de la AGD, que primordialmente es cobrar la cartera
de los deudores morosos, devolver el dinero a los depositantes
incluido intereses, recuperar los fondos entregados
por el Estado y liquidar los bancos que se encuentran
bajo su jurisdicción.
Bolívar Echeverría Paredes |