| El Universo (05/junio/2003)
Precisiones técnicas
Por León Roldós Aguilera
Intentaré ser claro en lo técnico, referente
al caso de la renegociación de la deuda externa.
1) Se señala que la negociación del 2002,
habría podido ser mejor con una facilidad petrolera
a 10 años con intereses, esto es, pagarla con
petróleo.
Sería importante que se informe si en el mercado
internacional ha habido facilidad petrolera a 10 años,
que se haya hecho en los últimos 5 años,
sin considerar los países árabes, en donde
hay abundante petróleo, con régimen político
estable.
En el Ecuador, en los últimos años, se
han hecho facilidades petroleras hasta un año
plazo, no a más tiempo.
Febres-Cordero indica que desde 1987 ha venido planteando
ese mecanismo para solucionar la deuda externa; lo lamentable
es que en el periodo de Alarcón presidente y
ministro de Finanzas, Marco Flores, 1997-1998, que le
fueron muy cercanos, no se lo hizo. ¿Por qué?
2) La negociación de Gallardo fue muy cara,
el costo del dinero internacional en muchos meses no
excede del 6% anual, incluyendo spread.
Esta es una de las razones por las cuales los papeles
del Ecuador tienen mercado, porque se están pagando
intereses por más del doble de otros títulos
valores. También explica la declaración
de Gutiérrez al plantear la renegociación
de tramos de deuda, que no es del agrado de los acreedores.
3) Lo del pago de los honorarios a Salomón Smith
Barney fue comprometido en el gobierno de Mahuad con
el ministro Arízaga. Era posible excluirlos,
pero entonces había que pagarles de todas maneras
los honorarios.
En los últimos años, la práctica
internacional ha sido que la banca de inversiones siempre
intervenga en estas negociaciones, lo cual evidentemente
las encarece. En el acuerdo reciente de Gutiérrez
con el FMI, esa condición siempre está
presente. Que hayan repartido dinero a funcionarios
ecuatorianos es difícil saberlo, por eso es importante
que Gallardo desnude totalmente las fuentes de lo depositado
en la cuestionada cuenta de Panamá que acusa
Febres-Cordero.
4) Lo del 26 de julio del 2000, que Febres-Cordero declara
el día más largo de la historia, es lo
que se llama usualmente día de cierre; no es
que ese día se negoció todo, sino que
el proceso se cierra ese día. En el caso puntual,
fue al día siguiente de la sesión del
25 de julio del 2000, en que en la Municipalidad estuvieron
juntos Noboa y Febres-Cordero, y se habló de
la negociación que se firmaría el día
siguiente, y entonces, Febres-Cordero aplaudió
a Noboa porque este se comprometió a apoyar a
Xavier Neira, en su candidatura a Presidente del Congreso
Nacional.
Las acciones que se dieron en el tema de la deuda en
el 2000 fueron públicas; Alberto Acosta, Jubileo
2000, el autor de esta nota y otros las criticamos.
La venta de bonos para entregar liquidez, no bonos,
a Filanbanco y al Banco del Pacífico, en julio
del 2001, salió en los periódicos; también
la cuestioné en una intervención, el 24
de julio del 2001, delante del presidente Noboa; no
hubo ocultamiento, sino que se dio la justificación
del riesgo de una nueva escalada de crisis bancaria
que se quedó en la quiebra de Filanbanco. El
Pacífico devolvió con intereses lo que
entonces recibió. Jurídicamente debió
reformarse el decreto que autorizó el uso de
los bonos. |