| Guayaquil, viernes 6 de junio del 2003 (Diario Expreso)
El lastre de la deuda externa
Por Albero March
Cuando las autoridades económicas lo requirieron,
en pocas horas se tuvo lista toda la documentación
habilitante para la reestructuración de la deuda
y el recambio de bonos Brady por Globales. Y cuando
el ex presidente Febres Cordero lanzó su acusación
sobre esta renegociación, en pocas horas su denuncia
fue remitida por el congreso a la Fiscalía y
por las mismas esta inició tres instrucciones
Fiscales. No hay nada que hacer. En este país
las cosas se mueven solo dependiendo de quién
es el que las quiere mover, y más rápido
que sacar una cédula de identidad.
La verdad es que muchos y desde hace muchos años
venimos planeando la posibilidad de efectuar una venta
anticipada de petróleo, vendiendo a futuro algo
de las enormes reservas que yacen sin uso ni beneficio
en el subsuelo oriental, para obtener recursos para
el desarrollo, solventar problemas sociales, y recomprar,
astuta y estratégicamente, buena parte de la
deuda nacional, interna y sobretodo externa, en mercados
secundarios, a precios de gallina con peste, que es
lo que en realidad vale. Quienes a esto se oponen, o
son tenedores de deuda y quieren seguirla cobrando a
valor nominal, o no saben donde están parados.
El enorme peso de la deuda hoy 43% del presupuesto Fiscal,
es un lastre que un Ecuador que camina con las piernas
acalambradas ya no puede cargar. Y la verdad es que
el mejor momento para verlo hecho desde que este tema
está en la palestra, fue cuando gobernó
Duran Ballén ya que los papeles de deuda externa
llegaron a niveles sumamente bajos, y , muy importantes,
el país sí era sujeto a crédito,
se podía financiar con petróleo dad nuestra
estable imagen internacional – que años
más tarde sufriera terriblemente-, la solvencia
del país – que no estaba en moratoria -,
y la buena proyección de precios del mercado.
Pero no, se hizo, y como antes, ahí nadie dijo
nada.
Con la reciente visita de su subdirectora quedó
confirmado que el FMI no le interesan los “asuntos
internos” de cada país. Allá ustedes
con el tema de la reactivación productiva, nos
dijo la Sra. Krugger, Al FMI solo le interesa mantener
a los países aptos para servir su deuda externa,
y las formulas de renegociación que se inventen,
la “Global”, antes otras y ya vendrán
más, se dan cuando varios países amenazan
con moratorias por sus crisis al unísono. El
Ecuador, con su ninguna importancia en el concierto
internacional, tiene derecho a voz, quizás, pero
no a voto. De manera que las opciones que nos dan no
son muchas, y de hecho nos las imponen.
Es verdad que la reducción de casi USD 3.000
millones que “no vendió” Jorge Gallardo
se hace agua antes de la mitad del nuevo plazo dadas
las altas tasas de interés pactadas del 12% en
los bonos Gomal 2012. Algún caramelo había
que ponerles a los acreedores para darles a esos bonos
mayor valor presente. Más; ¿Quién
ha dicho que tenemos que darnos 12 o 30 años
sin refinanciar o recomprar la deuda? ¿Cuántas
veces se ha renegociado y cuántas veces más
se lo hará?. Esto, digan los contratos, es decir
cuantas veces el país se vaya quedando sin oxígeno
para pagar. ¿Saben por que? Porque esta clase
de endeudamientos son tanto problema de los acreedores,
por cuyos intereses velan propias entidades internacionales,
como de los mismos deudores- a quienes se les imponen
condiciones-.
Es fundamental avaluar estas decisiones basándose
en los momentos y escenarios en que se toman. Gustavo
Noboa recibió un país convulsionado como
nunca, y con la moratoria de la deuda externa declarada,
por ende con los mercados internacionales cerrados.
Precisamente esta refinanciación fue condición
sino que para la suscripción del acuerdo Stand
by con el que el país revió Febres Cordero
y Noboa eran a la sazón aliados políticos
y procuraban la elección de Xavier Neira a la
Presidencia del Congreso. Los roces, que con los estériles
desatinos de Noboa llegaron a la pasión personal,
se dieron bastantes después. Mi conclusiones
es que ni la venta anticipada para planear la recompra
en ese entonces era 100% inviables; que no los hubo
un perjuicio por $9,000 millones, por que tal dinero
no existe como para que con el se nos perjudique; que
las tasas de una financiación petrolera ni siquiera
hoy- que nos declaramos los mejores aliados de EEUU.
Y estamos sometidos al FMI – serían las
que el PSC ha usado para proyectar ese monto de perjuicio;
y que no interesa, salvo que haya dolo, si Gallardo
o Arízaga- como parece- contrataron a Salomón
Smith Barney, aunque los honorarios, pagados en buena
parte con bonos, puedan parecer altos. Considero si
que apalancar bancos en crisis rematando. Bonos sobrantes
no era ni legal ni idóneo. Y que se debe encargar
a un organismo internacional sin fines de lucro y ajeno
a injerencias políticas una investigación
profunda sobre si hubo dolo y sobre la conveniencia
de este proceso. Basta de sortilegios.
Lo más importante debe ser que por fin se nomine
una comisión permanente de alto nivel, con notables
expertos, que estudie, planifique y ejecute lo mas conveniente
para los caros intereses no de algunos, sino de la Nación,
con relación a una deuda que, junto a la cantidad
y calidad del gasto Fiscal, son las taras que nos hunden.
En este tema no puede quedar al albedrío de cada
Gobierno, que solo procurada pedalearlo para salvar
su flujo de caja en desmedro del país. Y ojo;
una recompra en mercado secundario no se puede anunciar.
No seamos ilusos.
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