| El Comercio Sábado, 5 de Julio del 2003
Agenda equivocada
Por René Maugé M.
No es una actitud alarmista ni pesimista poner en evidencia
la enorme crisis estructural y multidimensional por
la que atraviesa el Ecuador como sistemáticamente
lo hago en esta columna, sino el deseo de que la sociedad
ecuatoriana y sus élites, adquieran plena conciencia
de la misma y emprender en actitudes diferentes con
una nueva práctica en el quehacer político,
con estrategias claras, capaces de superar las adversidades
a las que nos enfrentamos y a las que nos enfrentaremos
con mayor fuerza en un futuro cercano perfectamente
previsible.
Si tomamos por ejemplo, el manejo presupuestario en
los primeros meses de Gobierno, constatamos que al pago
de la deuda pública se ha destinado el 44,68%,
a sueldos y salarios el 34,47%, a la salud el 4,86%,
al sector agrícola tan solo el 1.58% y a la comunicación
de imagen del Gobierno el 2.86%. Si a esto sumamos la
liberación de aranceles aduaneros para algunos
productos agrícolas como: arroz, maíz,
soya, leche, pollos que el Gobierno acaba de hacer en
relación con el Perú, en la Comunidad
Andina, la catástrofe del sector agrícola
ecuatoriano está a la vista.
En otro orden de cosas, el coronel Lucio Gutiérrez,
acaba de firmar con el Vicepresidente del Banco Mundial,
un nuevo acuerdo de endeudamiento por 1 050 millones
de dólares, mientras se revela que entre 1970
y el 2002, el Ecuador ha pagado la astronómica
cifra de ochenta y ocho mil novecientos treinta y cinco
millones de dólares por concepto de servicio
de la deuda externa. Cantidad suficiente para sacar
a cualquier país de la crisis.
Son estos y otros problemas que afectan la vida de
los ecuatorianos y de su Estado los que deben ser el
centro de discusión de una agenda parlamentaria,
pero con sorpresa vemos que un sector del Congreso Nacional,
está dedicado a la pretensión de decapitar
al Presidente de la Corte Suprema de Justicia para arreglar
sus negocios jurídicos derivados de la estafa
bancaria, para lo cual no han vacilado en romper toda
la normativa de los procedimientos parlamentarios introduciendo
en el orden del día al margen de la atribución
privativa del Consejo Administrativo de la Legislatura
un nuevo tema: ¡una resolución que condena
por sedición y golpismo al doctor Rodrigo Borja,
ex presidente de la República, por una opinión
dada en el Canal 4!
Pero el asunto no queda ahí: Como en los mejores
tiempos del "averroísmo" se sacó
de la presidencia al titular de esta función,
luego al vicepresidente, que también se opuso
a que se violenten los reglamentos de la Función
Legislativa, para finalmente encaramar a la presidencia
a una diputada de la bancada socialcristiana que negando
la palabra a los legisladores y sin debate, procedió
a ordenar la votación de una resolución
que deshonra a la Función Legislativa y que a
todas luces está destinada a ser una cortina
de humo para el objetivo primordial: asaltar la Presidencia
de la Corte Suprema, copar esta función, para
someterla y pervertirla favoreciendo intereses particulares
y concretos que son de dominio público.
Los ingeniosos testaferros de los poderosos intereses
políticos-financieros corruptos, han calificado
con gran "sapiencia" a estos procedimientos,
como la vía legal de la ilegalidad. |