| Noboa contraataca hoy a
Febres Cordero (lunes 26 de Mayo del 2003)
Guayaquil.
Parecía una escena kafkiana. El diputado socialcristiano,
León Febres-Cordero, en un embrollo de papeles,
cifras, tasas de interés, diarios... Él,
con su característica diatriba, insistió
ayer sobre las supuestas irregularidades en la reestructuración
de la deuda externa, en el 2002.
El escenario de la segunda arremetida contra el ex
presidente Gustavo Noboa y el ex ministro de Economía,
Jorge Gallardo, fue Gamavisión. "Lo voy
a perseguir como perro con hambre porque los ladrones
tienen que estar en la cárcel", advirtió
al referirse al ex Jefe de Estado.
Repitió que el Estado fue perjudicado con 8
942 millones de dólares; a Salomon Smith Barney
(SSB) le pagaron 42,6 millones de dólares de
honorario. Dijo que una facilidad petrolera hubiera
resultado más ventajosa para Ecuador por 2 000
millones de dólares, a diez años plazo
y una tasa de interés de 7 por ciento.
De toda la serie de acusaciones, solo un disparo puede
dar en el blanco. Para dos expertos el uso arbitrario
de los fondos públicos es lo único rescatable
de la denuncia del legislador.
La Comisión Renegociadora de la Deuda Externa
del gobierno de Gustavo Noboa no debió utilizar
el remanente de los bonos Global por 126,4 millones
de dólares, sostiene Fidel Márquez, decano
de la facultad de Economía de la Universidad
Espíritu Santo.
La operación transgredió el Decreto Ejecutivo
618 de julio del 2000, que creó la Comisión
para renegociar la deuda y estableció que los
papeles debían utilizarse exclusivamente en la
reestructuración de la deuda. Según Márquez,
Gallardo debió eliminar los bonos y buscar una
salida legal, como la creación de otros papeles
o un nuevo decreto para utilizar el saldo. Pero no lo
hizo.
"La operación no fue un acto discrecional
de mi parte", detalla Gallardo, quien está
en EE.UU. Se justifica en el artículo 243 de
la Constitución que exige a los mandatarios conservar
los equilibrios macroeconómicos y un crecimiento
suficiente y sostenido.
César Gutiérrez, profesor de Ingeniería
Económica en la Universidad Católica,
considera que lo que "sobró" de la
novación de la deuda debió regresar al
Ministerio de Economía. "No debió
negociarse en el mercado porque se violó el Decreto
Ejecutivo (618)".
Desde su perspectiva el error cometido tiene atenuantes:
el evitar un supuesto mal mayor. Y para defender la
operación, el ex Noboa tiene previsto hacer una
presentación televisada hoy, en Guayaquil. Con
ese propósito, ayer sus allegados gestionaban
con varios canales de TV. De los resultados de las conversaciones
depende si la intervención será en cadena
o en un solo canal.
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