| Noboa replica a Febres-Cordero
(El Comercio) (27/mayo/2003)
Redacción Guayaquil
Gustavo Noboa respondió anoche a León
Febres-Cordero por la televisión. El ex Presidente
de la República, con su vicepresidente y siete
ministros como acompañantes, dio su versión
de la negociación de la Deuda Externa, en vivo,
a las 20:30.
En una carpeta de cuero, su esposa Isabel Baquerizo
tenía el discurso que leyó durante los
20 minutos de intervención.
Segundos antes de salir al aire, se arregló
su corbata celeste y los anteojos. El ex Presidente
del Ecuador estaba tranquilo.
Empezó su defensa con una mofa a la investigación
que, según el líder del PSC, le había
tomado once meses. Los miles de documentos, "dizque
inéditos", son los mismos que Jorge Gallardo,
el ex ministro de Economía, entregó a
la Contraloría, en abril del 2002. Y que en septiembre,
el ex ministro Francisco Arosemena, envió a la
Comisión de Fiscalización del Congreso.
Ese fue el preámbulo de una explicación,
planeada desde el miércoles último, cuando
León Febres Cordero lo responsabilizó
de un perjuicio al Estado por cerca de 9 000 millones
de dólares en una sesión extraordinaria
del Congreso. Anoche Noboa lo negó.
El 4 de abril del 2000, con la firma de la Carta de
Intención con el Fondo Monetario Internacional
(FMI), el país se comprometió a intercambiar
bonos Brady y Eurobonos antes de que se venzan.
"Era fundamental para la estabilidad del país
renegociar la deuda cuya moratoria (decisión
de no pagarla) fue tomada Jamil Mahuad el 28 de agosto
de 1999".
Dijo que se lo hizo de la única manera posible,
aunque ahora Febres-Cordero diga lo contrario. "El
riesgo era de 4 750 puntos, nadie estaba dispuesto a
invertir ni a prestarnos dinero", dijo, y el ex
embajador en Perú, Juan Manrique asintió
con la cabeza, tras la cámara principal que enfocaba
al ex Presidente.
Lo ideal habría sido la condonación,
mas admitió que era imposible porque la moratoria
subió el capital de la deuda de 4 000 a 6 000
millones de dólares, la inflación era
alta, el comercio exterior estaba paralizado y la comunidad
internacional aisló al país.
Con el paso del tiempo, las tensiones empezaban a disminuir
en el estudio principal de Telesistema. Óscar
Zuloaga, ex secretario de la Comunicación, cuidaba
que la transmisión no sea opacada.
Un error habría sido fatal, porque del otro
lado, Febres-Cordero y sus allegados estaban grabando
la señal que fue retransmitida por Telerama,
Ecuavisa y Teleamazonas. Hoy el PSC dará su opinión.
Noboa respaldó su argumento con un párrafo
de la Carta de Intención que firmó el
Gobierno de Lucio Gutiérrez, el 10 de febrero.
"A comienzos del 2000 la economía se estabilizó...
ayudó el incremento del precio del petróleo
y el alivio de la deuda (externa) por la reestructuración
de los bonos Brady y las reprogramación de las
obligaciones con el Club de París".
Del pago a Salomón Smith Barney, firma que intervino
en la renegociación, dijo que respetó
el contrato que dejó Mahuad, que autorizó
la Procuraduría. El honorario pactado era 0,6%
de la deuda a canjearse, que se habría elevado
al 100% si daba por terminado el acuerdo unilateralmente,
señaló.
Gallardo dispuso del saldo de los bonos globales por
la liquidez de Filanbanco que debía al Estado
y para que fortalecer al Banco del Pacífico que
era víctima de un corrida de depósitos.
Esa fue la justificación que envió Gallardo
a Arosemena, y que Noboa repitió anoche.
La recompra de bonos Brady y la facilidad petrolera
que sugirió el líder del PSC como mejores
salidas a la deuda, eran inválidas para entonces
de acuerdo al ex Mandatario. "¿Con qué
liquidez íbamos a recomprar bonos? La crisis
del 99 dejó al país en quiebra y la facilidad
petrolera nos habría costado 769 millones de
barriles, equivalente a casi 9 años de exportaciones".
A final (casi a las 21:00) arremetió contra
Febres Cordero. "Está acostumbrado a decir
y hacer lo que quiere amenazando a todos con la fuerza
de su dinero y su poder, más ahora que tiene
inmunidad parlamentaria". Para entonces, Noboa
había elevado la voz.
Estaba molesto por "la irracionalidad" del
socialcristiano. "Si la renegociación hubiera
sido ilícita, ilícito sería también
que el gobierno actual pague esa deuda externa",
sentenció y pidió que se investigue el
proceso porque él tiene "la conciencia tranquila".
|