| El Presidente de la Corte
Suprema es amenazado
Quito.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Armando
Bermeo, denunció, ayer, que existen presiones
políticas para que cambie su pronunciamiento
en varios casos penales a su cargo. Estas intromisiones,
según el Presidente de la Corte, comenzaron desde
que modificó el dictamen fiscal en el caso Filanbanco.
En marzo de este año, Bermeo descartó
el criterio de la ministra fiscal, Mariana Yépez,
y acusó de peculado bancario a los ex accionistas,
Roberto y William Isaías. Un delito más
severo que el calificado por Yépez.
Pero la presión directa se presentó hace
pocos días. "He recibido insinuaciones,
mensajes y presiones; e inclusive (el martes) con un
emisario, amenazas que provendrían de uno de
los principales dirigentes políticos".
"El objeto era que mi criterio jurídico
se incline hacia una decisión favorable a las
denuncias que este dirigente político ha presentado,
aceptando exclusivamente sus deseos y no lo que reflejen
los méritos y evidencias aportadas al proceso".
Una fuente de la Corte señaló que la
amenaza a Bermeo fue "que si hasta las 11:00 de
ayer no emitía las boletas de captura (no se
precisó el juicio) se atenga a las consecuencias".
En la Corte trascendió que las presiones provienen
del Partido Social Cristiano y, específicamente,
del ex presidente León Febres-Cordero.
Los motivos: el caso de la venta del edificio de Filanbanco,
la denuncia contra un juez de la CSJ por enriquecimiento
ilícito, el nombramiento de dos conjueces y el
juicio planteado contra el ex presidente Gustavo Noboa.
El titular de la CJS subrayó que "la Corte
ha sido sometida a enormes presiones de sectores políticos
para controlar las salas penales".
La Suprema tiene dos salas penales, cada una con tres
magistrados. La Segunda revisa las apelaciones presentadas
por los hermanos Isaías.
Allí, en el 2001, se produjo una vacante pero
el puesto aún no es cubierto. El juez debe ser
nombrado por el Pleno de la CJS con 21 de 31 votos.
A inicios de mayo, el jefe de bloque del PSC, Pascual
de Cioppo, al referirse a los conjueces recordó
que la Ley determina que cada enero se debe nombrar
a esos funcionarios y que eso no se ha hecho desde el
2001.
Hace tres semanas, el ex presidente Febres-Cordero
denunció las supuestas irregularidades de Gustavo
Noboa, en la renegociación de la deuda externa.
El proceso penal se encuentra en la Presidencia de la
Corte Suprema.
Ayer, Luis Fernando Torres, diputado del PSC, anunció
que convocará a Bermeo al Congreso para que explique
la compra del nuevo edificio de la Corte Suprema de
Justicia.
Febres-Cordero denunció que la compra se efectuó
con una partida extrapresupuestaria. Ayer, Pascual del
Cioppo sostuvo que Bermeo debe decir con nombres y apellidos
quiénes lo presionaron.
El abogado del ex Mandatario, Hernán Ulloa,
aseguró que ni Febres-Cordero ni él han
presionado para que actúe la Justicia. "Lo
que se ha dado hasta ahora es el resultado de los méritos
procesales".
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