| Magistrados de la CSJ, divididos
en dos bandos (eluniverso.com) 01/julio/2003
Eufemia Salazar Redactora | QUITO
Pese a la inexistencia de un acuerdo previo, la Corte
Suprema de Justicia (CSJ) intentará superar,
esta semana, los conflictos internos surgidos por las
denuncias de presiones de un “alto dirigente político”
en contra de su presidente Armando Bermeo y el estancamiento
de las designaciones de dos vacantes en las Salas Especializadas
de este poder del Estado.
La solución al problema se complica por la división
de los magistrados en dos grupos claramente definidos.
Uno está alineado con el Partido Social Cristiano
(PSC); el otro reúne a siete tendencias políticas
y que apoyan a Armando Bermeo, cercano a la Izquierda
Democrática (ID).
Los 16 magistrados vinculados con el socialcristianismo
consideran que las designaciones deben realizarse mediante
el mecanismo de cooptación (que da la facultad
al pleno de la CSJ de elegir a los ministros entre los
jueces de la función por concurso de merecimientos).
El grupo de Bermeo (seis magistrados) planteó
la necesidad de que la sociedad participe en la selección
de los juristas para las vacantes.
Pero, la imposibilidad de que la CSJ llegue a acuerdos
y consensos hace pensar a los sectores políticos
del Congreso Nacional en la posibilidad de promover
una reunión esta semana para analizar las salidas
al conflicto interno de la Función Judicial.
Aunque el PSC y Pachakutik opinan que el problema de
la CSJ debe ser superado puertas adentro, la ID precisa
que la solución puede darse en el ámbito
político.
Según el diputado Andrés Páez
(ID), lo ideal es la aprobación del proyecto
de ley propuesto por su coideario Wilfrido Lucero, que
regula el sistema de cooptación.
Ese cuerpo legal sugiere que el nombramiento continúe
a cargo del pleno de la Corte, previa convocatoria a
los diferentes colegios electorales, gremios de abogados
y otras organizaciones sociales.
Páez observó que el conflicto coyuntural
en la CSJ puede ser superado, si ocurre un amplio encuentro
en el que aparte de abordar la situación legislativa
se busquen alternativas en relación a la administración
de justicia.
Esto último sin intentar interferir en la autonomía
de la Función Judicial.
Para el jefe de bloque de Pachakutik, Antonio Posso,
la pugna en la Corte Suprema de Justicia debe ser resuelta
por este mismo Tribunal, es decir que “el Parlamento
no tiene nada que hacer”.
A su criterio, no hay apuro por llenar esas vacantes,
a no ser que el PSC intente captar uno de esos puestos,
sobre todo la Sala de lo Penal, donde se tramitan procesos
polémicos (como el caso Filanbanco), “lo
cual debe ser condenado por todos”, dijo.
El diputado Alfredo Serrano (PSC), también coincide
en que la solución a las diferencias de la CSJ
debe provenir de quienes conforman ese ente y no del
Congreso.
Las diez salas especializadas: dos de lo Penal, tres
de lo Civil, tres de lo Laboral, una Fiscal y una de
lo Contencioso Administrativo la integran 30 magistrados.
Hay dos puestos vacantes de magistrados titulares:
uno en la Segunda Sala Penal, ocupado por el conjuez
Jorge Andrade, y el otro en la Sala de lo Contencioso,
que quedó sin reemplazo tras la renuncia del
conjuez Marcelo Icaza (puesto vacante sin magistrado
titular y sin conjuez).
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